jueves, 16 de julio de 2015

Fragmento

Buenas noches mis amables lectores, aquí les dejo el fragmento de un proyecto al que le he venido trabajando hace varias semanas, espero que lo disfruten muchísimo


"...La armadura era simplemente espectacular, pues el acero había adquirido un tono azulado debido a las secretas artes del enano y el centauro, estaba hecha a la medida perfecta del capitán y resultaba asombrosamente liviana y resistente, en el pecho de esta, grabado en esmalte, estaba el escudo de Angodres, sobre un fondo carmesí aparecía la muerte vestida de negro con su brillante guadaña, en una mano, y un bebé en la otra.
-Siempre he encontrado muy inapropiado tu emblema mi querido esposo, siendo como eres no entiendo por qué usas esa imagen tan tenebrosa como escudo de armas y no el caballo de fuego que ha sido el emblema de tu familia por siglos-.
-Hay varios motivos para ello-. Contestó Angodres. –Te lo he explicado infinidad de veces. Primero, tiene que ver con el apodo que me gané cuando apenas obtuve la mayoría de edad “El ahijado de la Muerte”, se supone que ese soy yo cargado por ella en el día de mi nacimiento. Segundo: la muerte y yo somos más reales hoy en día que los caballos de fuego. Tercero: esta imagen genera más miedo en el corazón de los enemigos que cualquiera otra que hayan visto, y por último, habla del amor por la vida y la justicia; Fehalen es el dios de la justicia final, la muerte que a todos nos llega y es el juez de nuestros actos cuando trascendemos a su reino, a todos nos da el premio o castigo que merecemos por la forma en que vivimos y morimos, así mismo no puede existir la muerte sin la vida, y por ello mismo la ama, la necesita y trata de protegerla, pues si no existe la vida no hay quien tema a la muerte, y ella se alimenta del temor que le tienen. Los bebés son el símbolo de la vida que empieza, y el fondo rojo es simplemente por contraste, aunque podría decirse que es el cielo incendiado en el verano o es la sangre que nos corre por las venas, de la cual dependemos en gran parte para vivir y morir-. Respondió Angodres en tono de maestro...."